La Odisea es de las películas que deben verse en el cine en la pantalla más grande posible. Lastimosamente, ninguna de las famosas salas IMAX 70mm se encuentra el latinoamérica, así que únicamente nos queda disfrutar de IMAX digital o alguno del resto de formatos premium (busquen una sala de cine con proyección láser o xenon de ser posible).
La película del afamado Christopher Nolan es imperdible, aunque dura casi tres horas mantiene un ritmo excelente: es de las películas largas que he sentido más corta. En otras palabras, el tiempo no se siente. El elenco es de lujo, todos aportan y nadie deja a deber.
Lo que dicen las reseñas
Rolling Stone: «Tras presenciar La Odisea, posiblemente la mejor obra de Christopher Nolan después de Dunkerque (2017), uno suele sentirse sobrecogido. Es una de las películas más dinámicas de los últimos tiempos, simplemente por la forma en que intenta —y en gran medida lo logra— equilibrar momentos de gran intensidad con otros de gran delicadeza, desde ensordecedores estallidos de ira divina hasta pausas de contemplación (…) Puede que no te des cuenta de cuánto tiempo ha pasado desde que lo viste. Simplemente sabes que quieres volver».
BBC: «Quizás consideres el poema de Homero, con siglos de antigüedad, como la piedra angular de la literatura occidental o como una tarea escolar temida. Posiblemente ambas cosas. Pero la extravagante adaptación de Nolan es, sin duda, más una superproducción de acción y aventuras que una lección de literatura clásica.»
The Associated Press: «La Odisea de Nolan dura casi tres horas, pero nunca se hace pesada. Y es la tensión entre el pasado y el presente lo que impulsa la película, tanto como el errático camino de Odiseo.»
The Atlantic: «Como ya le gusta hacer, Nolan nos ofrece con La Odisea una superproducción de lo más singular: un espectáculo visual rodado íntegramente en IMAX y que se disfruta mejor proyectado en una pantalla gigante. Sin embargo, la película también logra ser una obra profunda y personal, que aborda las mismas inquietudes sobre la familia y el desmoronamiento de la sociedad moderna que caracterizan gran parte de la filmografía de Nolan».
Empire: «Se trata de cine de una magnitud que pocos directores modernos podrían imaginar, exigir o ejecutar de forma realista».
Esquire: «Mucho se puede decir sobre los logros técnicos de La Odisea de Nolan, pero este conflicto entre mantenerse fiel al rumbo y desviarse del camino es el tema que le da alma a su obra. Esta película representa a un equipo de maestros, todos trabajando al máximo de sus capacidades para insuflar nueva vida a este relato de 2800 años de antigüedad.»
NME: «Más que una simple cuestión de que ya no se hagan películas como antes, ver esta te deja con la sensación de que probablemente no se volverán a hacer en mucho tiempo; su magnitud, ambición y peso parecen pertenecer a otro mundo. Es difícil imaginar que el cine pueda alcanzar mayor envergadura.»
The New York Times: «Los talentos de Nolan son excesivamente obvios, e incluso cuando sus personajes no te conmueven, su cine sí. Entre otras cualidades, no sabe cómo confeccionar una imagen desagradable, y esta película está llena de una belleza cautivadora. Nolan emplea la belleza de manera estratégica: la usa para seducir a los espectadores a historias que pueden parecer innecesariamente bizantinas para algunos —especialmente según los empobrecidos estándares de la industria comercial—, más propias del cine de arte que del multicine. Nolan nos pide que soñemos más en grande. Su odisea es un clásico en todo sentido, una afirmación embelesante del arte y una obra de cine puro».



