El último cargamento de petróleo llegó a Cuba en diciembre. Desde ese momento los envíos pararon desde Venezuela y desde México, los dos países que mantenían a flote a un país sumido en la crisis económica y energética, un país que parece al borde del colapso tras 60 años de un bloqueo por parte de los Estados Unidos que Donald Trump ha endurecido con la intención de asfixiar a la Isla.
En una conferencia de prensa ante medios internacionales Miguel Díaz-Canel, presidente de Cuba, denunció una «guerra psicológica» de unos Estados Unidos que bajo el mando de Donald Trump han amenazado con imponer aranceles a cualquier país que le venda o proporcione petróleo a Cuba, amenaza que parece estar detrás de la pausa en los envíos de México de crudo a la isla. Para Díaz-Canel eso constituye un «bloqueo energético».
«Cuba está dispuesta a un diálogo con los Estados Unidos sobre cualquiera de los temas que se quiera debatir o dialogar (…) ¿Con qué condiciones? Sin presiones. Bajo presiones no se puede dialogar, sin precondicionamientos, en una posición de iguales, de respeto a nuestra soberanía, a nuestra independencia, a nuestra autodeterminación, sin abordar temas que al hacerlo podamos entender como injerencia en nuestros asuntos internos».

El presidente cubano admitió «tiempos difíciles» y «problemas en la disponibilidad de combustible para garantizar no sólo ya la generación eléctrica, sino actividades básicas», dificultades que afirma superarán «entre todos, con resistencia creativa».
«Yo sé que la gente dice: ‘¿Pero otra vez, sacrificio?’. Bueno, si no nos sacrificamos, y si no resistimos, ¿qué vamos a hacer? ¿Nos vamos a rendir?».
El miércoles se registró un colapso del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), el este de Cuba quedó a oscuras. Algunas familias pasan días sin electricidad y en las calles, el temor por la escasez del combustible y la paralización del transporte público.
Reuters asegura que el gobierno mexicano está buscando una forma de enviar petróleo a Cuba sin enfrentar represalias de los Estados Unidos. «México no quiere que se impongan aranceles, pero también es firme en su política de ayudar al pueblo cubano», afirman las fuentes mexicanas al medio europeo. Los funcionarios del gobierno de Sheinbaum están pidiendo a los estadounidenses aclarar el alcance de la amenaza arancelaria y determinar si existe una manera de suministrar el combustible tan necesitado en la isla caribeña. «México podría enviar un buque cisterna con gasolina a la isla, así como alimentos y otros suministros, todos clasificados como ayuda humanitaria, en cuestión de días si se llega a un acuerdo».

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, viajó a China para buscar el apoyo de uno de sus aliados tradicionales. Desde Beijing, Wang Yi, el ministro chino de Asuntos Exteriores, prometió «seguir ofreciendo apoyo y asistencia dentro de sus capacidades» a Cuba. Al tiempo que resaltó el «espíritu» cubano de «hacer frente al poder y no tener miedo a las dificultades».
«China apoya con firmeza a Cuba a la hora de proteger su soberanía nacional y su seguridad, (…) y rechaza todo intento de privar al pueblo cubano de su derecho a sobrevivir y desarrollarse»
Rusia continuará enviando petróleo a Cuba. La agencia estatal de noticias, RIA, cita al embajador ruso en la isla, Viktor Coronelli, en una entrevista «Suponemos que esta práctica continuará».





