Otro asesinato a manos de la policía migratoria estadounidense muestra los extremos a los que está dispuesto a llegar la administración de Donald Trump en su ofensiva migratoria.
Alex Pretti, un enfermero de cuidados intensivos, llevaba un celular en la mano y se aprestó a defender a una mujer que había sido lanzada al suelo por los agentes migratorios. Minutos después fue asesinado sin que haya existido una amenaza o algún tipo de ataque previamente.
Los videos son claros, pero funcionarios del gobierno estadounidense se han dedicado a atacar a la víctima y negar el asesinato. La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, calificó a la víctima de «terrorista doméstico», afirmación repetida por los leales a Trump. El periodista Brian Stelter se pregunta que pasaría si no existiera video de la muerte de Alex Pretti.
«Imaginen, por un momento, que no hubiera video de la muerte de Alex Pretti. Ningún video que lo mostrara sosteniendo un celular, no una pistola, en la mano. Ningún video de la reacción de Pretti cuando un agente federal empujó a una mujer al suelo. Ningún video de cómo le quitaron su pistola, la cual tenía permiso para portar, antes del tiroteo fatal.
¿Y si los únicos testimonios provinieran de Kristi Noem y Stephen Miller, quienes describieron a Pretti como un «terrorista doméstico», imaginando que quería «masacrar» a oficiales? Quizás habría testigos presenciales diciendo algo más, pero esas voces quedarían ahogadas por las declaraciones del gobierno. La gente podría encogerse de hombros y decir que es imposible saber qué sucedió realmente.
Pero, de hecho, hay muchos videos de la muerte de Pretti. Desde muchos ángulos. Y los videos contradicen algunas de las afirmaciones más incendiarias del gobierno de Trump.»
Los agentes responsables pertenecen a la Patrulla Fronteriza, están en Minneapolis desde varias semanas atrás tomando acciones contra los migrantes y enfrentando una creciente resistencia de la población local.



