Tras una ocupada semana, el presidente chino Xi Jinping presidió un gran desfile militar en Beijing junto al mandatario ruso Vladimir Putin, y el líder norcoreano Kim Jong Un.
En la plaza de Tiananmen, Xi advirtió que el mundo se enfrenta a «la elección entre la paz o la guerra», afirmó que China es «imparable» y que el pueblo chino «se mantiene firme en el lado correcto de la historia».

«Hoy, la humanidad se enfrenta a la elección entre la paz o la guerra, el diálogo o la confrontación, ganar-ganar o suma cero.» – Xi Jinping, presidente de China
La cita conmemoró los 80 años del fin de la Segunda Guerra Mundial. Un evento coreografiado a la perfección, mostrando toda una serie de armamento con la asistencia de decenas de líderes mundiales, incluyendo al presidente de Cuba Miguel Díaz-Canel, el único latinoamericano en asistir.
El desfile proyectó el poderío militar y la influencia diplomática de China en un momento mundial álgido, en el que las políticas de los Estados Unidos de Donald Trump y sus aranceles causan tensión con sus aliados y rivales.
«El pueblo chino ha hecho importantes contribuciones para salvar la civilización humana y salvaguardar la paz mundial con enormes sacrificios nacionales.» – Xi Jinping, presidente de China
Detalles del Desfile Militar

- Xi Jinping vistió un traje túnica al estilo usado por Mao Zedong.
- Sentado entre Putin y Kim, Xi mantuvo conversaciones en varias ocasiones con ambos líderes.
- Al desfile asistieron 26 líderes extranjeros, solamente uno de ellos lidera un país miembro de la Unión Europea: el primer ministro eslovaco, Robert Fico.
- La exhibición de 70 minutos terminó con la liberación de 80 mil palomas de la paz.
- Todos los canales importantes de televisión en Taiwán transmitieron el desfile, causando opiniones divididas.
- El fin de la Segunda Guerra Mundial es conocido en China como la «Guerra de Resistencia del Pueblo Chino contra la Agresión Japonesa» y la «Guerra Mundial Antifascista».
- Aunque el presupuesto militar de China casi se ha duplicado en la última década, hasta alcanzar unos 250 mil millones de dólares, aún es muy distante de lo que gasta EEUU: más de 800 mil millones de dólares.
«Sólo cuando las naciones de todo el mundo se traten entre sí como iguales, vivan en armonía y se apoyen mutuamente, se podrá salvaguardar la seguridad común, eliminar la causa raíz de la guerra y evitar que se repitan las tragedias históricas.» – Xi Jinping, presidente de China

La respuesta de Occidente
El mandatario estadounidense Donald Trump acusó a los líderes de China, Rusia y Corea del Norte de conspirar contra Estados Unidos.
«Envíen mis más cordiales saludos a Vladimir Putin y Kim Jong Un, mientras conspiran contra los Estados Unidos de América» – Donald Trump en Truth Social
La no asistencia de ningún líder de occidente, ni siquiera de algún representante de Estados Unidos, el Reino Unido o la Unión Europea, muestra la creciente división mundial.
Para jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas, la presencia de Putin y Kim junto a Xi es un «desafío directo al orden internacional» afirmando que «se está gestando un nuevo orden mundial».
¿Qué se dice del evento?

Daniel Russel, exfuncionario del Departamento de Estado de EEUU, ahora en el Asia Society Policy Institute, para el The Wall Street Journal: «Para el público doméstico, el objetivo es despertar el orgullo nacional, presentar al [Partido Comunista] como el guardián de la soberanía de China y hacer alarde del ejército en el que Xi ha invertido tanto».
Wen-Ti Sung, del Centro Global de China del Atlantic Council, le dijo a Reuters: «Xi confía en que la situación ha cambiado. Es China la que ha vuelto a tomar las riendas (…) Se ha hablado del unilateralismo trumpiano, más que de la diplomacia de la guerra feroz de China, como principal fuente de incertidumbre en el sistema internacional».
Anthony Zurcher, escribe en la BBC que «hay un nuevo y creciente centro de poder en el mundo y una nueva alternativa al orden respaldado por Estados Unidos del siglo pasado.»
El Editorial Board del Wall Street Journal describe la reunión entre Xi, Kim y Putin como un «eje de adversarios de Estados Unidos» en buena forma cuya creciente cooperación no fue afectada por el regreso de Trump al poder.
El analista Wen-Ti Sung, miembro no residente del Global China Hub del Atlantic Council, dijo en The Guardian: «Beijing está enviando un mensaje… de que incluso si los países occidentales continúan sancionando a Rusia por la guerra entre Rusia y Ucrania, Beijing no tendrá miedo de apoyar a su amigo».
¡Hasta en los cines!

8 salas de cine ofrecieron proyecciones gratuitas en directo de las conmemoraciones del Día de la Victoria en el distrito Shapingba de Chongqing. Durante la Segunda Guerra Mundial, Chongqing sirvió como capital de guerra del gobierno chino y como centro de comando militar.





